El polaco quiere romper la maldición canaria…
Robert Lewandowski, ese polaco simpaticón de sonrisa confiable, está listo para seguir rompiendo récords a ritmo de polca. Este sábado, podría convertir el estadio Gran Canaria en su propia fiesta de goles, tratando de batir su mejor registro como culé.
En su primera temporada con el Barcelona, anotó 33 goles; este año, ya lleva 32. ¡A que coge carrerilla y los supera! Aunque está lejos de su apoteosis Bávara, 55 goles en una temporada, los culés sueñan con otra gesta histórica.
La vitalidad de Lewandowski está a la par con el café mañanero: lleva un promedio de 0,95 goles por partido y, oye, ¡lo mismo podría debatir la existencia del fuera de juego si sigue así! Para más inri, este año se disputa el Pichichi con Mbappé, que anda persiguiéndolo con 17 goles. Imagínate el pique internacional.
Sin embargo, hay un pequeño recochineo. Las Palmas le ha hecho un marcaje más cerrado que tu abuela al carro de ofertas del supermercado. Lewandowski no ha conseguido perforar su portería en tres ocasiones; parece que el portero canario le tiene leída la matrícula.
Esta racha de 2025 ha visto a nuestro polaco enchufar nueve goles, cual tocino a la sartén. Pero claro, el hambre de Lewandowski no tiene fin. No olvidemos cómo se enfurruñó al ser sustituido contra el Rayo Vallecano. ¡Le faltó cantarle las cuarenta a Hansi Flick!
Así es la historia: el dominio internacional, las dianas en racha, el pique por el título de máximo goleador, y Las Palmas como asignatura pendiente. Como quien intenta abrir un tarro de mermelada bien cerrado, este sábado Lewy intentará quitarle la tapa al asunto canario. Y si no lo hace, al menos regalarnos un par de risas con sus intentos. ¡Vamos con todo, Lewy!