El Barça-Atleti, una comedia de la Copa…

¡Ay, Hansi Flick! Seguro que su reloj decidió que el partido iba a ser menos entretenido y no le avisó a tiempo. Mientras Flick luchaba contra la alarma que nunca sonó, el Atlético de Madrid llegó a Montjuïc en modo éxodo apocalíptico, como si salieran del aeropuerto directo a la montaña rusa azulgrana. ¡Ni el Cholo podía haberlo planeado mejor! El empate a cuatro fue un festival de goles y piruetas futbolísticas, tan maravilloso que, si te gusta el fútbol, ya estás buscando el vídeo del partido para guardarlo como un tesoro.

Hubo duelo de canteranos: el Barça sacó a Lamine mientras el Atleti desempolvó a Julián, como si fuera un duelo de cartas Pokémon. Cuando el Barça avanzó con Pedri, el Atleti respondió desde su banquillo, ¡así es el fútbol! En un alarde de juego y piernas, los rojiblancos mantuvieron la fe y resistieron los embistes, recordándonos a todos que, mientras haya voluntad, el partido dura los habituales 90 minutos.

Imagínate: 0-2 para el Atleti y de repente 3-2 para el Barça, fue como ese momento en el que te preparas un café y la cafetera decide tirar espuma por toda la cocina. Con Trujillo Suárez en el VAR, el estilo «abrazo-bloqueo» de Cubarsí pasó desapercibido por completo y por lo visto la deuda autonómica también. El descanso llegó con Flick demostrando que las sustituciones inexplicables son su nueva especialidad. Simeone, con puntillosa precisión, manejó su propio reloj y, entre cambios locos del Barça y el cohete de Yamal, todo acabo en manos del noruego Sorloth para rematar el empate. ¡Es como si ya hubiésemos visto este episodio de suspense!

La segunda vuelta promete y el reloj de Flick no puede permitirse otro descuido. La Cartuja ya ha insertado en sus requisitos un aviso: la puntualidad suiza será obligatoria. El espectáculo está asegurado, pero más vale que Flick llegue a tiempo para disfrutarlo.