Épicas Noches de Remontadas…

Era un jueves por la mañana de marzo de 1997, y, aunque ya asomaban algunas canas y barrigas prominentes entre los periodistas, el tema del día no era la dieta. La noche anterior, el Barça nos había regalado un partido más loco que una cabra en un trampolín: un 5-4 contra el Atlético en la Copa del Rey, ¡y Dios bendiga a la fantasía del fútbol!

Ronaldo, en su única temporada en el Barça, se encargaba de que los teclados echasen humo, mientras que Pantic, el mago serbio del balón parado, metía goles como quien reparte caramelos. El Atlético lo dio todo, llegando a ir 0-3 y luego 2-4 arriba, pero el Barça, en un épico acto de magia a lo Houdini, selló la remontada con un gol de Pizzi cuando ya solo quedaban siete minutos. Fue una noche digna de Canaletas y fiesta hasta el amanecer.

En el mundo del periodismo deportivo, tocaba crear una portada que hiciese honor al espectáculo, y vaya si lo hicimos. Con rotuladores voladores cual aviones de papel y folios que parecían confeti de celebración, trajimos al mundo un portadón titulado «¿Se imagina un mundo sin fútbol?», que hizo eco hasta en la mismísima Argentina. Un día estándar en la redacción, aunque, sinceramente, nadie recuerda cómo nos fue en nuestro propio partido; el 5-4 quedó grabado en la memoria.

Mientras revisaba los recuerdos, contemplaba el reciente 4-4 de Montjuïc y las peripecias de Lamine, Simeone, Pedri y Julián. ¿Se imagina un mundo sin fútbol? ¡Nah! Pero la historia no termina aquí, continúe apartado en la tribuna VIP de la memoria.