Los culés dan una clase de magia estratégica …

El arte del fútbol ha alcanzado nuevas alturas en el mundo mágico del Barça. Los azulgranas, cual magos en Montjuïc, levantaron un 2-0 adverso contra el Atlético de Madrid con dos rápidas varitas mágicas hechas de córners. ¡Los centrales, los nuevos Messi del balón parado!

Todo comenzó con un susto, como las mejores películas de terror: Griezmann decidió asustar al Barça en el minuto seis con un gol de catástrofe temprana. Y antes de que pudiéramos decir «¡ese es Antoine!», Julián Álvarez ya había estrenado el marcador en el minuto uno. Pero los culés, lejos de esconderse bajo el sofá, decidieron sacar su libro secreto de jugadas ensayadas. ¡Y vaya si surtió efecto!

Primero, Pedri nos mostró lo que significa ser un maestro del suspense con una asistencia de Koundé. Luego, como actores que aparecen puntuales en escena, Cubarsí e Iñigo Martínez decidieron que los goles eran cosa de defensas también. ¡Y dos veces! Igualitos, calcados, como gemelos en sincronía.

Raphinha lanzó dos hechizos perfectos al segundo palo. Primero, Cubarsí decidió que el balón era suyo y le ganó a Barrios la batalla del codo. Luego Iñigo, no queriendo ser menos, replicó la magia en el 41. Dos testarazos que pusieron a Montjuïc a vibrar a ritmo de samba culé.

Incluso Hansi Flick, el maestro de ceremonias, se emocionó tanto que se quitó el abrigo como si estuviera en pleno sol de julio. Se fundió en un abrazo eufórico con De la Fuente, el alquimista que está detrás de estas jugadas mágicas. Antes de esto, Flick había mirado la sombría niebla de un 2-0 con temor. Pero su equipo, resiliente, sonrió al desafío.

Todo esto desmanteló a un Atlético que presumía de un muro defensivo más impenetrable que Fort Knox. Con solo un gol encajado en cinco partidos de Copa, los rojiblancos se vieron ayer encajando cuatro, como quien se mete en un charco de confeti. La muralla de Simeone fue abierta como si de un truco de cartas se tratase.

Y es que, hasta Superman tiene su kryptonita, y para el Atlético fue el fútbol de estrategia culé. Solo el Cacereño había logrado perforar sus redes, y anoche Lewandowski también se sumó a la fiesta con más goles que un cumpleaños. ¡Las semis aún están vivas, y el Barça sueña con La Cartuja!