El defensor del Barça y sus confesiones …
Ronald Araujo ha decidido que la mejor terapia para la presión futbolística es soñar en grande, ¡y qué mejor manera que imaginando una final de Champions contra el Real Madrid! «¡Claro que firmo una final contra el Madrid!», dijo entre risas el defensor uruguayo, haciendo que los aficionados del Barça se piquen de emoción mientras sus colegas madridistas arquean cejas.
Pero, como siempre, el bueno de Araujo nos baja a la tierra: «Ojo, que esto es la Champions, aquí no te regalan ni el césped». Según Araujo, es un torneo más movido que una montaña rusa en día de feria, y aunque uno tenga el escudo del Barça en el pecho, hay que sudar la camiseta y no dar nada por hecho.
Sobre su estatus actual, Araujo comenta que ser suplente es casi como ir a comprar palomitas mientras esperas que llegue tu momento estelar en el cine: «Entiendo de dónde vengo, casi seis meses parado, no voy a entrar al campo a lo loco».
Además, recuerda con una sonrisa el viaje que lo llevó de su pueblo natal a ser uno de los capitanes del Barça. «Si me lo cuentan en 2017, hubiera dicho que se equivocaron de película», recuerda, todavía sorprendido del giro que dio su vida.
Y cuando habla de su expulsión ante el PSG, uno imagina al valiente guerrero uruguayo enfrentándose a sus fantasmas: «Al principio, me perseguía como un mosquito en noche de verano, pero luego, ¡zas, fuera! Ahora es un tema cerrado», dice con el desparpajo que le caracteriza. Las derrotas, comenta, son parte del show.
Con Hansi Flick en el mando y su revolucionaria defensa adelantada, Araujo confiesa que es como aprender un complicado baile nuevo. «Es casi como bailar salsa con pasos al revés, pero al final le coges el truco», bromea mientras se prepara para sorprender al mundo con el nuevo estilo del Barça. ¡Porque si hay un equipo que puede mezclar samba y buen fútbol, sin duda es el Barça!