La comedia del fútbol español…
En el maravilloso escenario de la Liga española, donde la regularidad se ha convertido en un divertido juego de escondite, la lesión de Ceballos nos recuerda que el trofeo no se lo lleva quien mejore en el arte del tiki-taka, quien marque más goles al ritmo de la samba, o quien use una verja como portería infranqueable. No, aquí el que ríe último es aquel que tenga más trucos en su maleta para sobreponerse a los infortunios y vaivenes. ¡Y vaya que va a haber unos cuantos!
Con un triple empate que haría que hasta el GPS se confunda, Barcelona, Real Madrid y Atlético navegan a la deriva por este océano de irregularidades. Los azulgranas, capitaneados por un Lamine que piensa que las derrotas son un mito, han bordado cinco victorias consecutivas desde las tragicómicas caídas de noviembre y diciembre. Sin embargo, todo Barça Boy Scout sabe que una sonrisa confiada puede convertirse rápidamente en un pucherito.
El Real Madrid, cual protagonista de telenovela, ha pasado de echar de menos a su Kroos favorito a protagonizar debates arbitrales dignos de prime time. ¿La buena noticia? Mbappé finalmente se ha adaptado a su nueva vida madrileña lejos del frío parisino y ha desempolvado sus botas goleadoras. Pero, cuidadito, que la confianza sigue siendo un recurso escaso en esas filas.
Por otro lado, el Atlético, con Julián como rostro del cartel de solidez, ha logrado ganar el campeonato de invierno, encadenando victorias como perlas en un collar. Sin embargo, antes de su hazaña, parecían destinados a compartir chistes sobre su desventurada suerte desde el fondo de la tabla.
La recta final de la Liga será un espectáculo de resiliencia y buen humor. Con lesiones, sanciones y algún que otro berrinche futbolero, los próximos meses pondrán a prueba a estos tres gigantes del fútbol. Entretanto, los duelos directos prometen ser emociones fuertes dignas de un parque de atracciones, ¡menos mal que no cobran entrada extra por los sobresaltos!
En este drama cómico, el Real Madrid podría tener un intermediario a su favor, gracias a su doble vida entre semana en Europa. Pero, como ya sabemos, la clave puede estar en esa escurridiza regularidad que, según los rumores, aún se esconde en algún rincón del Camp Nou, el Santiago Bernabéu o el Metropolitano. ¿Cuál de estos tres titanes logrará encontrarla? Solo el tiempo (y las risas) lo dirán.