La fiebre del triplete invade Barcelona…
¡El Barça en la final de la Copa! Un gran día para los aficionados culés que ya desempolvan sus mejores gafas de sol para el desfile del triplete. Jugaron fantásticamente en el Metropolitano y dejaron al Atlético con menos tiros a puerta que un portero en día libre. ¡Menudo logro, como equilibrar una cuchara en la nariz!
En Barcelona ya hay tanta confianza como en un gato al sol. Hansi Flick, el mister que puede comer pizza sin ensuciarse, dice que es lógico pensar en el triplete mientras su equipo vuela como un cohete de fiesta. Pero, tranquilos, aún no queman cohetes, aunque tienen todo a favor para presumir en la Champions y la Liga.
El dúo cómico en el centro del campo, de Jong y Pedri, hacen bromas con el balón mientras Szczesny tiene manos tan seguras que podría sostener un castillo de naipes en medio de un huracán. Y es que Flick ha dado en el clavo con un equipo que ni siquiera Papá Noel reconocería tras su resurrección en 2025. Todo gracias a la meritocracia, alabada más que la receta secreta de la abuela.