La reflexión de Emilio Contreras…
Reloj en mano, el mercado de fichajes tiene solo 72 horas más de vida, y hay un escuadrón de futbolistas atrapado en un drama más grande que King Kong en un carrito de supermercado. ¿Su destino? Eso es un misterio más profundo que la fórmula de la Coca-Cola. La masa salarial es una piedra en el zapato del club y si no la liberan, estos jugadores podrían quedarse como pingüinos en el desierto: completamente fuera de lugar.
¿Se ha preguntado alguien qué sienten mientras esperamos la magia de un fichaje? Probablemente no, porque ninguno es Dani Olmo, y parece que el mundo entero está más interesado en cazar Pokémons que en estas historias personales. Con contenido exclusivo al alcance, dan ganas de inscribirse pero, que quede claro: no es un gimnasio Pokémon, es fútbol, con sorteos y análisis para quienes quieran sumergirse en la verdadera diversión.