El rey de la Conference perdido en la Premier

Quiere ser el Batman de Chelsea, pero solo le llaman Robin. Marc Guiu, el goleador con doble personalidad digno de telenovela, ha logrado convertirse en el héroe de la Conference League y al mismo tiempo en el fantasma de la Premier. Este joven prodigio salido de la cantera del Barcelona fue adquirido por el Chelsea a cambio de seis millones de euros, más barato que un delantero en el FIFA. Sin embargo, mientras en Europa parece ser un león, en Inglaterra ha sido más bien un gatito asustado.

Guiu lleva la friolera de 70 minutos acumulados en la Liga, repartidos como si fueran oro en polvo: 23 minutos contra el Manchester City, nueve ante el Crystal Palace y 38 frente al West Ham. Son cifras que hacen que cualquiera esperaría más de él, pero el chico está reservado para ocasiones especiales: seis goles en seis partidos de la Conference, un golito cada 47 minutos. Hollywood, toma nota, que aquí hay una historia digna de Oscar.

Lo curioso de la película es que, mientras comparte el trono de goleador con figuras como Johnny Kenny y Christopher Nkunku, en la Premier se convierte en invisible. ¿La razón? Algunos dicen que necesita un buen hechizo que lo libere de sus cadenas, otros simplemente lo atribuyen a que el destino tiene un sentido del humor peculiar.

Y hablando de humor, Joe Cole, ex del Chelsea y aparente admirador de Guiu, comentó: «¿Cómo dejaron ir a este chico del Barcelona? En dos años podría ser una mala bestia del número 9.» Aunque, claro, también recomienda que se vaya cedido para recibir una paliza… de minutos jugados.

Por otro lado, el entrenador Enzo Maresca prefiere mantener a Guiu bajo su ala: «Está mejorando muchísimo, como un buen vino envejecido en barrica.» Pero las cosas nunca son fáciles, y cuando por fin Nico Jackson se lesionó, abriendo por fin la puerta al éxito en la Premier, Marc decidió que era buen momento para tomar vacaciones por lesión en el tendón de la corva.

Así que, mientras Guiu pasa un tiempo fuera del césped, nosotros esperaremos para ver si vuelve con más goles bajo la manga. Porque, al fin y al cabo, el fútbol también tiene sus momentos de novela.