Dramas en la cantera: sobrevivir como puedas
La relajada vida de Hansi Flick al frente del primer equipo del Barça contrasta con los sudores fríos de Albert Sánchez en el Barça Atlètic, quienes, como si estuvieran protagonizando una telenovela dramática, siguen sin ganar en 2025. La última caída frente al Zamora CF ha dejado a Sánchez más contra las cuerdas que un boxeador en el duodécimo asalto.
En la previa, Albert vendió el enfrentamiento como una “superfinal”, pero el guion le jugó una mala pasada. Las opciones del técnico se desploman más rápido que las acciones de una empresa tras un escándalo. El Barça Atlètic, todavía en zona de descenso, ha logrado apenas tres puntos de 18 posibles, todos ellos empates que saben a derrota. Celebrar un triunfo en el Estadi Johan Cruyff se ha vuelto tan raro como un eclipse solar: la última vez fue en septiembre, frente al mismo Zamora.
Las dudas sobre el futuro de Sánchez son más grandes que el Camp Nou. La Directiva, con la seriedad de quien descubre que su café está frío, evalúa si darle una última oportunidad o entregarle un boleto de ida a Esplugues. El guardián del banquillo azulgrana lleva desde el verano pilotando esta nave tras la partida de Rafa Márquez, pero la travesía ha sido complicada.
Con experiencia en China, Kuwait y Arabia Saudí, uno se pregunta si Sánchez estará buscando vuelos a cualquier destino exótico para alejarse de la presión. Mientras, Hansi Flick observa desde su trono, preguntándose si los guionistas le pondrán alguna vez en una situación similar. ¡Suerte, Albert, y que la saga continúe!