Acciones dudosas y risas en el Rayo-Barcelona…

El partido entre Barcelona y Rayo Vallecano terminó con un 1-0 para los culés, pero no sin su buena dosis de drama arbitrario y humor. El árbitro Melero López pareció confundir el terreno de juego con un circo, haciendo malabares con las decisiones. Primero, un agarrón de Pathé Ciss hacia Íñigo Martínez se convirtió en penalti tras la intervención del VAR, lo que dejó al Rayo más confuso que un camaleón en una fábrica de M&M’s.

Sin embargo, cuando Mumin fue sujetado en el área por Héctor Fort, Melero López y el VAR se pusieron las gafas de sol y miraron hacia otro lado, como si nada hubiera pasado. Y como los errores también van en tríos, otro agarrón de Pau Cubarsí a Ciss ni siquiera se dignó a salir en las pantallas del VAR. El Rayo ya empieza a creer que el último penal a su favor fue visto por Cristóbal Colón en su primer viaje a América.

Por si fuera poco, De Frutos celebró un gol para luego vivir la pesadilla de todo delantero: que el árbitro lo convierta en un fuera de juego con un simple chasquido. Fue anulado porque Nteka, en fuera de juego, parecía estar interpretando un papel protagónico en una versión futbolera de «La sombra del jugador». El banquillo del Rayo protestó como si hubieran recibido una pizza sin piña, pero Melero López se mantuvo firme y serio, o al menos lo intentó.

Mientras algunos jugadores del Rayo optaron por el silencio, quizás por temor a que se tornara en viral un meme de sus caras. El portero, Batalla, se tragó las palabras como si fueran pelotas de ping pong, sin querer mencionar el nombre del innombrable: Melero López. En el otro lado de la cancha, el Barcelona tomó una postura más diplomática, con Hansi Flick confiando en el VAR como quien cree en Santa Claus: mientras le traiga regalos (o victorias), todo bien.

En resumen, el partido fue una comedia de equivocaciones que ha dejado a más de uno en Vallecas buscando el contacto del oculista de confianza. Pero al menos los seguidores culés volverán a casa con tres puntos y una buena historia que contar.