El vals de los triunfos blancos…
En la liga del 19-20, una mezcla entre el Apocalipsis zombie y un maratón de fútbol, Ancelotti logró una serie de victorias dignas de un videojuego. Con una elegancia de bailarina de ballet, su equipo encadenó diez triunfos consecutivos, apagando cada intento de incendio azulgrana y transformándose en campeones tan rápidamente que dieron vértigo. Pero ni siquiera semejante obra maestra garantiza la cima esta vez, pues el average es una especie de Galactus devorando la esperanza blanca.
Para recordar este Titán de diez partidos, hay que visualizar a un Zidane sonriente reflejado en el retrovisor: 12 victorias seguidas en la temporada mencionada por los oráculos futbolísticos. La fórmula mágica parece ser seguir el aroma a Champions y Copa, mientras alientan al Barça a tomar el camino de la era glacial y no dejar ni rastro. El Madrid sueña con un guiño de la diosa fortuna, mientras Carletto encarga una silla confortable para sus 17 finales en esa feria de atracciones de alta velocidad llamada primavera.
El bueno de Ancelotti ya tiene su plan maestro: vencer o vencer, transformándose tal vez en un nuevo personaje de Marvel, ‘El Invicto’. Con 9 partidos de Liga restantes, 5 de Champions y un par más de la Copa, la misión es sencilla: no fallar. Es como aspirar a ganar el mundial con una patata al bies en el zapato, pero si alguien puede, es Carletto. O eso dice su bola de cristal, mientras él sonríe en el banquillo y toma un espresso interminable.