El drama arbitral roba protagonismo al balón…

En la liga más emocionante de los últimos tiempos, con Barcelona, Madrid y Atlético haciendo malabares entre Liga, Champions y Copa, lo que brilla no es el talento sino las quejas. Hemos cambiado el caviar por estiercol, y el perfume del fútbol se ha convertido en un hedor de discusiones arbitrales. ¡Quién iba a decir que hablaríamos más de Munuera Montero que de Mbappé o Lamine!

Nuestros equipos han cambiado el tiki-taka por el lloriqueo, y en vez de goles, lo que abundan son las campañas en los micrófonos. Hasta el árbitro estrella del programa ‘El Partidazo’ se ha sentido más famoso que las propias estrellas del balón. Mientras tanto, los periodistas parecen más hinchas disfrazados que profesionales neutrales. Es hora de preguntarnos si estamos cubriendo el fútbol o el próximo capítulo de una telenovela.

Así que, queridos lectores, mientras siga esta novela, preparen sus bufandas, porque parece que lo que veremos este año es más drama que goles. Próximamente en sus pantallas: el real espectáculo de las trincheras futbolísticas. ¿Será esto la nueva normalidad en el fútbol español? ¡Solo el tiempo lo dirá!