El dilema del VAR y el baile de los árbitros…

Pues la magia del fútbol nos regaló otra función de teatro con árbitros como protagonistas. Cuentan las leyendas del gramado que Azpilicueta sacó a pasear sus tacos como si estrenara un par de zapatos de claqué nuevo. En medio de la pista, Raphinha fue el desafortunado conejillo de indias. ¡Amarilla en vez de roja! parecía gritar el público, pero ojo, que en el VAR, nuestro personaje campeón del «court drama», Juan Martínez Munuera, no estaba contento con el espectáculo.

Nuestro amigo Juanito imaginó que la entrada de Azpilicueta era el remake de una escena de karate a alta velocidad. Así que hizo sonar los tambores y llamó a su colega, «mago de la tribuna», Munuera Montero, sugiriéndole que el número era de una peligrosidad digna de un documental del Discovery Channel. Tras una sesión de tomavistas a lo Abbott y Costello, nuestro árbitro de campo decidió que una amarilla con sabor a ‘salsa barbacoa’ era mejor que una roja con picante extra.

Y ahí está el gran Pérez Burrull que, desde su tribuna en la Radio, apoyó el veredicto de la carta amarilla. Lo que a muchos parecía una entrada directa de Mortal Kombat, para Burrull fue más un cariñoso abrazo de oso. Confiemos en que el próximo capítulo de este culebrón futbolero nos traiga menos drama y más goles. ¡El mundo de los árbitros nunca deja de sorprendernos!