Desaparecido en el once, estrella en el banco…

El misterio del universo podría estar resuelto al fin: Marc Casadó ha sido abducido por el banquillo del FC Barcelona. El joven talento barcelonés ha pasado de ser el favorito de Hansi Flick a un espectador VIP, y parece que le han puesto la etiqueta de “Resérvalo para momentos especiales”. ¡Menuda intriga!

En la conferencia de prensa, el enigmático Hansi Flick solo atinó a decir: “No ha hecho nada mal. De momento, las cosas son así”. Al parecer, eso es suficiente explicación para que Frenkie de Jong haya ocupado el sitio de Casadó como el pilar en el mediocampo azulgrana. Mientras tanto, Casadó cuenta los minutos en el banco como si fueran joyas preciosas.

La gota que colmó el vaso de la suplencia fue un pequeño tropezón (literal, o eso cuentan las malas lenguas) en el partido contra el Atlético de Madrid. Tras un despeje que dejó a Casadó soñando con el empate de Rodrigo De Paul, la grada susurró: “Eso fue un ‘Oops’ de manual”. Desde entonces, su oportunidad de brillar en el campo ha quedado casi exclusivamente para los memorables platos de la Supercopa de España, donde recordó al mundo sus dotes de futbolista.

Ahora, se habla de un Casadó que solo hace apariciones estelares como si de un truco de magia se tratase. En Getafe lo vieron y se esfumó al descanso; en Lisboa, jugó al escondite hasta el minuto 62, y ante el Alavés, prefirió quedarse en los vestuarios, acaso tomando un té relajante.

Con un febrero lleno de más emociones para los aficionados que minutos para Marc, surgen preguntas en el horizonte sobre si Flick sacará al canterano del banquillo para la fase más caliente de la temporada. Pero por ahora, parece que el show de Frenkie de Jong tiene el cartel de “entradas agotadas”. ¿Regresará Casadó triunfante o el banquillo del Camp Nou se ha convertido en su nueva sala de estar? ¡El suspense sigue!