Árbitros y ovnis: ¡El Barça líder con polémica!…

El FC Barcelona, siguiendo su tradición de darle emoción a LaLiga, se ha encaramado al liderato tras un partido digno de una telenovela de ciencia ficción contra el Rayo Vallecano. Los azulgranas, dirigidos por Flick, ganaron por la mínima, pero no sin antes protagonizar un drama arbitral que dejó a todos con cara de «¿qué demonios acaba de pasar?».

Durante “El debate más cañero” de ‘Buenas Noches y Buenos Goles’, se analizó el encendido triunfo barcelonista, donde Melero López decidió que tres reclamaciones del Rayo quedarían en el aire, flotando como un ovni en un cielo despejado. Se habló de un penalti al estilo «fantasma» a Mumin, otro más para la colección a Pathé Ciss y, por supuesto, el gol de Nteka que fue anulado de forma tan misteriosa que podría protagonizar su propio documental de Netflix.

Pablo López, con tono de detective privado, afirmó: “Es inexplicable que el gol de Nteka no haya valido. Aunque, según los árbitros consultados, fue una decisión bien arbitrada. A mí me parece que alguien vio un agarrón… y yo voy a necesitar otra copa de clarete para entenderlo. Mi conclusión es que los conocedores del reglamento están viviendo en otro planeta”.

Israel Herraiz se unió a la tertulia con una sonrisa traviesa: “Los hinchas del Rayo pueden estar orgullosos. ¡Metieron al Barça en su área! Eso sí, el agarrón de Cubarsí a Pathé Ciss fue como si un platillo volante aterrizara en el campo y nadie lo viera”.

Mientras tanto, David Vidales expresó, entre risas nerviosas: “La situación con los árbitros se ha convertido en una película de enredos. Como padre, explicarles a mis hijos el fuera de juego es ya una tarea épica, pero esto de la interferencia… ya me perdí”.

Luco Cortés, con tono de narrador de película de acción, analizó la jugada como si fuera la escena culminante de una película: “¿Interferencia dices? Nteka impide a Íñigo Martínez cortar el balón. ¡Así de claro!”.

Finalmente, Alfonso Pérez Burrull, como un árbitro-filósofo, suavizó el debate: «Me gusta ser prudente, cada día más, porque nadie posee la verdad absoluta. Siempre está la duda sobre si el central del Barça habría llegado al balón o… ¡a la verdad que está allá afuera!”.