Jugadores azulgranas y sorpresas tácticas…

El maestro del truco Hansi Flick dejó a Lewandowski en el banquillo, ¡como si fuera una película en la que el protagonista se queda en casa viendo la tele por accidente! Optó por Ferran Torres en la delantera, como quien elige churros en lugar de croissants para desayunar. Parece que Ferran es la nueva estrella fugaz del universo blaugrana, al menos hasta que se le olviden los goles en el próximo partido.

Mientras tanto, Koundé es el superhéroe incansable de la banda, vestido con su capa azulgrana y sin conocer la palabra «descanso». Se rumorea que si alguna vez descansa, el mundo dejará de girar y, por suerte, Cubarsí ha vuelto, tras recuperar su tobillo, listo para correr más que el mismísimo correcaminos. Iñigo, por su parte, firma una temporada tan sólida que podría sostener el Camp Nou por sí mismo.

Lamine Yamal se mantuvo en pie, un poco como el último hombre en el castillo (aunque no se ha visto ningún castillo cerca del Camp Nou). La situación parecía una obra maestra de relojería suiza, especialmente con Balde, nuestro velocista isleño, volviendo a la carga contra un Atlético que siempre tiene más goles preparados que una tienda de buffet libre tiene tenedores. ¡Menuda odisea futbolística para recordar!