El Principito persigue títulos en el Atlético…

En la épica saga de Griezmann, nuestro heroico ‘Principito’, el fútbol es como el castillo donde busca su corona desde hace siglos. Solo que, en lugar de dragones, enfrenta la poderosa amenaza del Barça, que lo tiene a 9 puntos de distancia, o como diría cualquier buen culebrón, a un montón de kilómetros de alegría y trofeos. La Copa del Rey es ahora su Excalibur, y está dispuesto a sacar esa espada antes de que el reloj dé las doce y la fiesta se convierta en calabaza. Porque no hay título más esquivo que uno ganado al equipo que te compró por 120 millones para luego darte un billete de regreso más rápido que un boomerang.

Con la vitalidad de un vaquero del lejano oeste que busca una última danza, Antoine está a tres goles de alcanzarle a su amigo imaginario ‘200 Goles’. Y mientras se rasca la cabeza como si buscara oro en un desierto, Griezmann cruza los dedos para que el Atleti se convierta en un reino de oportunidades, como una ferretería de trofeos deportivos. ¡Ojo! Cerezo lo ha apoyado diciendo que el Principito hará lo que le dé la gana, como quien tiene un genio en la botella esperando su próximo deseo.

Lo que es seguro es que Griezmann, tentado por los cantos de sirena de la MLS, quiere dejar su huella en el Atlético con la sutileza de un elefante rosa en una tienda de cristales. Por ahora, sigue soñando con despertar de su maldición futbolística, y ya ha aprendido que el césped no siempre es más verde en el coloso catalán. ¡Vamos, Principito, que tu run run llega a oídos de la Torre Eiffel!