De goles ausentes y sonrisas presentes…

¡Oh, la vida del técnico en el fútbol! Hansi Flick, el filósofo moderno del balón, nos ha dejado una sabia reflexión tras el encuentro contra el Betis. Con la calma de un monje tibetano en un partido de ping-pong, Flick nos recuerda que sumar un punto es casi como encontrar cinco euros en el bolsillo de un pantalón que ingresaste a la lavadora hace meses. ¡Un motivo para sonreír, dicen! Flick asegura que, a pesar del desafortunado amago de portería, se siente orgulloso del equipo. «Un balón más, una portería menos», parece ser su nuevo mantra futbolístico.

El arte de encajar un gol de balón parado tiene sus propios seguidores y, al parecer, Flick lo ve todo a través de unos lentes de sol especialmente optimistas. «Estamos en abril, el mes de los milagros», comenta mientras pone en valor la gran familia que es su equipo. Como en los mejores reality shows, parecen tener sus rifirrafes, pero al final todo se resuelve con un buen abrazo en los vestuarios, tal como nos hemos enterado según los rumores de corredores futbolísticos.

En cuanto al partido y las vacaciones de sus jugadores estrella, Flick adopta un estilo muy zen. Mientras algunos equipos levantan muros como en un Lego gigante, Flick construye puentes con sus risas y cambios estratégicos. ¡Frenkie, Pedri y Ferran descansaron sus dEditos mágicos! «LaLiga es un camino largo y misterioso», dice Flick con un guiño, como si estuviera narrando una epopeya galáctica. Acepta lo que venga, siempre con los pies en el césped, aunque la gravedad decida lo contrario. ¡Ay, Hansi, si el fútbol fuera tan simple como una tira cómica, podríamos jugar en la Luna!