¡A la grada otra vez! Ni Kings League tiene tantos cambios…

Parece que en el equipo de Hansi Flick existe una nueva y peculiar disciplina: el ‘banquilleo avanzado’, y Pablo Torre es ya cinturón negro. En la Supercopa, Torre se quedó en la grada junto a Ansu Fati, donde seguramente descubrieron una nueva afición: contar cuántos asientos vacíos hay en el estadio. La segunda tijera del técnico alemán dejó a Torre una vez más contemplando el césped desde las alturas en el duelo contra el Atlético. ¡Cuidado Ansu, que te quedas como asesor de aficionados!

Las estadísticas de Torre no están nada mal. Con 12 apariciones, cuatro goles y tres asistencias, el cántabro hace magia cuando pone pie en el campo. Sin embargo, al parecer, el todopoderoso mediocampo culé es más complicado de penetrar que el enigma del queso suizo. Desde enero contra el Valencia, Torre lleva hipotecando sus apariciones hasta niveles dignos de una partida de Monopoly.

El próximo capítulo se titula “La Real Sociedad decidirá”, una emocionante novela en la que veremos si nuestra promesa favorita vuelve a la acción o continúa extendiendo su récord como observador privilegiado de partidos. Mientras tanto, Torre podría considerar abrir un blog sobre los secretos mejor guardados de las gradas.

Por otro lado, Ansu Fati, nuestro otro protagonista de la novela “Asiento VIP”, ¡suma ya 10 visitas al fondo de banquillo! Este año, sus minutos son un bien más escaso que gasolina en Saturno. Ojalá el sabio consejo de unirse a la “Federación de Calentadores Universales de Banquillo” no caiga en saco roto. Y es que el estadio no sería lo mismo sin su presencia consoladora en las sombras.