El brasileño no entendió su cambio ante la fiesta blanca

El Bernabéu celebraba y Vinicius, no tanto: al ver su número en la tablilla a 20 minutos del final, el brasileño explotó y señaló al banquillo de Xabi Alonso con gesto de incredulidad. Su camino fue un show de brazos al aire antes de ir al vestuario.

Volvió tras enfriarse, pero su reacción quedó para el recuerdo. Fue tan teatral que hasta pareció que pedía el Óscar al ‘mejor drama en directo’.